El aceite de oliva goza de creciente notoriedad, con un consumo cada vez más extendido en nuestro país gracias a sus bondades y a un consumidor de paladar cada vez más refinado e interesado en la alimentación saludable.

Corte V

En la Finca Vistalba, los viñedos comparten la tierra con otro noble cultivo, de distinguido protagonismo: los olivos. Alineados y bordeando cada parcela, más de un millar de añosos olivos se alzan repartidos en las cincuenta hectáreas de la Finca. Custodios de las vides, son quienes dan vida a Corte V, el aceite de oliva que con mucho esmero y buenas prácticas se produce en Bodega Vistalba.

Originarias del Mediterráneo, las plantas de oliva se han adaptado con soltura a nuestras latitudes. Tal es el caso que la Argentina es hoy uno de los principales productores mundiales de aceite de oliva, siendo la provincia de Mendoza una de las zonas destacadas de producción, por la calidad de sus frutos. En Vistalba, los olivos encuentran un suelo favorable gracias al subsuelo de canto rodado, que facilita un buen drenaje y aireación a las raíces. El clima semiárido también es propicio para este cultivo, mientras que la humedad necesaria se logra a través del riego por surco en la Finca, que suple las escasas lluvias del clima cuyano.

Olivo finca Vistalba

Arauco, Nevadillo, Arbequina, Manzanilla y Empeltre son algunas de las variedades que se encuentran en Finca Vistalba. Cada año, luego de la cosecha, se realiza una selección de frutos. Los mejores serán parte del armonioso blend del año.

La producción del aceite de oliva Corte V

La particularidad que caracteriza a Corte V de Bodega Vistalba, es que la cosecha y la elaboración del aceite se realizan en la misma jornada. Esto asegura una calidad óptima del producto, ya que las olivas son susceptibles a una rápida oxidación.

El proceso de transformación de las olivas comienza a fines de mayo, con la cosecha. Las olivas verdes van adoptando diferentes tonalidades a medida que avanza la maduración. El cambio de color de las aceitunas indica el momento óptimo para recolectarlas, también denominado “envero”. Los colores de los frutos varían, con matices que van desde el verde al púrpura, según la variedad. Al momento de la recolección, la mitad de los frutos habrán alcanzado una coloración violácea.

Una vez realizada la cosecha, de forma manual, los frescos frutos son lavados. Posteriormente, las olivas entran a molienda y centrifugación, para la extracción y separación, respectivamente, del aceite de los demás componentes del fruto.

De textura aterciopelada, el líquido resultante es vertido en tanques de fondo cónico. Gracias a este diseño, el desborre tiene lugar de forma natural, por acción de la gravedad. La borra e impurezas del aceite decantan en el fondo de la cuba, evitándose el filtrado y garantizando que la intensidad del sabor y los aromas permanezcan intactos. Una vez realizado el desborre, se procede a la etapa final del proceso: el envasado.

Las botellas elegidas para Corte V son de color verde opaco, lo que impide que la luz altere la conservación del óleo. Los envases limpios entran en escena con la inertización. Este procedimiento consiste en la inyección de gas carbónico a las botellas, lo que evita el contacto del aceite con el oxígeno del ambiente. Dos ventajas clave de este proceso son una mejor calidad y una mayor conservación del producto. Inmediatamente después, se procede al envasado. En Bodega Vistalba, tanto el llenado de las botellas, como la colocación de las tapas y el etiquetado se realiza manualmente. A partir de allí, el destino de cada botella de Corte V será acompañando deliciosos platos, por ejemplo, en nuestro Wine Bar.

Corte V 2015 ya está en camino

De regreso en la Finca, apreciando su extensión, parece inverosímil que tan laboriosa tarea tenga lugar en una sola jornada. Pero con esfuerzo y dedicación, muchas horas después de la salida del sol, finaliza la producción. El aceite de oliva extra virgen Corte V 2015 ya está en camino.

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Bodega Vistalba – Vinos exclusivos de Mendoza, Argentina